Skip to content

Cómo nos venden la moto, de Noam Chomsky e Ignacio Ramonet

29 noviembre 2010

Y el Prozac, el antidepresivo milagro llegado de Estados Unidos, tambien se ha extendido deprisa. El rumor, propalado por algunos medicos, dice que con Prozac usted vuelve a ser la persona que era realmente. ¿Qué persona? ¿Jekyl o Hyde?

Noam Chomsky e Ignacio Ramonet son dos de los intelectuales contemporáneos que pueden ser considerados como la punta de lanza del movimiento antiglobalización. Chomsky, reconocido lingüista autor de la teoría de la gramática generativa y filósofo activista; y Ramonet, antiguo director de Le Monde Diplomatique y presidente del Observatorio Internacional de los Medios de Comunicación, proponen en Cómo nos venden la moto dos ensayos acerca de la situación actual de la sociedad en relación con el poder político, el económico y los medios de comunicación.

 

Noam Chomsky

Chomsky es el encargado de abrir la obra con El control de los medios de comunicación. En esta primera parte, el lingüista se ocupa de la propaganda, entendiendo ésta como el arma del cuarto poder (los medios de comunicación) en manos de de los agentes políticos y económicos, hasta el punto de afirmar que es “es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario”.  La propaganda, tal y como la entendemos hoy en día, empezó a utilizarse en la I Guerra Mundial y, tras demostrar en ésta su poder abrumador, ha extrapolado sus usos a todos los ámbitos de la sociedad. Así, para Chomsky, ésta se ha utilizado, en primer lugar, para atomizar al indiviuo, evitar su asociación en grupos y de esta forma neutralizarlos como posibles voces contestatarias. En directa vinculación con esto se encuentra otro de los usos propagandísticos que destaca el autor, que es la creación de un falso consenso a través de la fabricación de una opinión sintética, que si bien no tiene que ser mayoritaria sí ha de parecerlo para que, si no se está de acuerdo con ella, al menos no se exprese una opinión contraria por miedo al rechazo. El último mecanismo de control que destaca Chomsky dentro de los usos de la propaganda es la creación de enemigos públicos, bien en forma de personas concretas o bien en forma de grupos o incluso países. Esta herramienta tiene a su vez dos utilidades: por un lado, ayuda a generar una corriente de opinión contraria a un elemento que el poder quiere eliminar o, al menos, neutralizar; y por otra, desvía la atención sobre otros temas que pudieran ser espinosos o motivo de controversia.

 

Ignacio Ramonet

Sin embargo, no es la propaganda la única forma de controlar la sociedad. En la segunda parte de esta obra, titulada Pensamiento único y nuevos amos del mundo, Ramonet pone de manifiesto otros mecanismos mucho más sutiles, como pueden ser la televisión como forma de entretenimiento, el cine y los videojuegos, que pueden deformar la concepción de la sociedad, especialmente en los jóvenes. Este autor, que considera que en la actualidad el poder político es secundario y se haya totalmente subyugado al económico, establece en su ensayo un paralelismo de la sociedad actual con la descrita en la obra de Aldous Huxley Un mundo feliz: “Nuestro” prozac es “su” soma, “su” eugenesia es “nuestra” selección de embriones… La distopía descrita en los años treinta por Huxley pasa de ciencia ficción a realidad con sólo echar un vistazo a nuestro alrededor.

Cómo nos venden la moto consigue así elaborar una inquietante disección de la sociedad desde un punto de vista alternativo, centrándose en cuáles son los elementos que hacen de ella un lugar en el que la pretendida libertad existe no como tal sino como un espejismo peligrosamente real. Localizados esos elementos, sólo queda concienciarse y combatirlos.

Anuncios
One Comment leave one →
  1. Estela permalink
    29 noviembre 2010 10:08 pm

    Vaya, este libro tendrá que terminar en mis manos… Me encanta esta temática, y también Chomsky (de Ramonet no leí nada pero pinta igual de bien).
    Hoy estábamos analizando las imágenes a día de hoy de las películas: completamente totalitarias. Mientras que los discursos y las palabras van al pensamiento y a la razón, los símbolos van directos al corazón, así la propaganda y la televisión, y otros medios que utilizan imágenes, pueden ser unos intrumentos maravillosos de manipulación.
    Las películas suelen venderse como contrarias a la guerra, pero las imágenes que nos muestran, de excesiva violencia, y el prototipo de héroes, nos están metiendo poco a poco la idea del totalitarismo como algo bueno, donde haya a alguien a quien todos debamos seguir. No me había fijado hasta que un maravilloso profesor que tengo (José Luis Molinuevo), nos mostró que, en películas como “La lista de Schindler”, basta quitar la voz para ver una película completamente nazi. Pero no quiero enrollarme demasiado. Sólo apuntar que Goebbels no se refería a la población como masa sino como “volk”, pueblo, siendo así mucho más eficiente su propaganda. Chomsky apunta a la atomización del individuo aquí, y se ve que hoy en muchos casos es así, pero diría que es más efectivo el modo nazi: todos se identifican con lo que quieres, todos se siguen autoconvenciendo de lo maravilloso que es.
    ¡Gracias, Pablo, por el artículo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: