Skip to content

Rey del mundo, de David Remnick

10 diciembre 2010

La condición física de Ali resulta conmovedora, porque viene a ser una representación acelerada de algo que todos tenemos, del deterioro que traen los años, del carácter imprevisible de los peligros. En Ali vemos la fragilidad de un hombre cuyo desempeño principal consistía precisamente en ser la figura más temible del planeta.

En los años 60 surgió en Estados Unidos una corriente literaria que se conoció como “nuevo periodismo”, género novelesco de no-ficción que amalgama elementos literarios y periodísticos y cuya raíz es la novela de Truman Capote A sangre fría.  Uno de los herederos contemporáneos de este movimiento es David Remnick, editor de The New Yorker Magazine y autor de La tumba de Lenin, que le valió el premio Pulitzer a la mejor obra de no-ficción, y de la reciente El puente. Vida y ascenso de Barack Obama.

 

En el título de esta última obra se encuentra también la clave de Rey del Mundo, pues es también en la vida y ascenso, en este caso de Muhammad Ali, en lo que se centra. Así, la novela relata la historia de (el antes llamado) Cassius Clay desde su nacimiento hasta su victoria contra Patterson en 1965, punto de inflexión de su carrera debido a su posterior deserción del ejército de los EE. UU., que le costaría el título de Campeón del Mundo.

David Remnick

Como si de un pintor se tratase, Remnick elabora en Rey del mundo un minuncioso retrato que bien podría considerarse impresionista, elaborado con muy pequeñas pinceladas de diversos colores que, vistas en conjunto, forman un todo unitario, conexo y enormemente elaborado. Los distintos colores de las pinceladas toman forma de declaraciones de personas cercanas al púgil, desde familiares y amigos a periodistas y rivales; que se intercalan con fragmentos de artículos de periódicos y la propia la narración del autor. Posee éste una prosa con un claro estilo periodístico, directa, sencilla, ágil y dinámica, aderezada con toques de humor que amenizan una ya de por sí entrenida lectura.

No deja de ser curioso que Remnick empiece su retrato de Ali no por la figura de éste sino por su trasfondo, al que dedica las mismas o más páginas que a la vida del propio púgil. Así, el relato, estructurado en cuatro partes (salvando prólogo y epílogo, que narran el encuentro del periodista con el boxeador), dedica la primera de ellas a la situación del boxeo antes de que Ali se proclamara Campeón del Mundo, con un Patterson humillado en dos ocasiones por el aparentemente invencible Liston, dominado éste a su vez, como casi todo el mundo pugilístico, por la omnisciente mafia.

 

Muhammad Ali

Las tres siguientes partes se centran ya en la figura de Muhammad Ali, desde su infancia en el seno de una familia negra de clase media, y las discriminaciones que por ello tuvo que sufrir, a sus triunfos en el boxeo y sus vinculaciones religiosas e ideológicas. El punto final de la última de éstas partes es su victoria contra Patterson, dejando así fuera del cuerpo de la novela tal vez una de las partes más relevantes de la historia del boxeador: su deserción al ejército de los EE. UU. y la pérdida, por ello, del título de los pesos pesados; su vuelta al ring tres años después, su retirada del mundo pugilístico… Tal vez ello se deba a ese ya citado interés de Renmick por el ascenso de los protagonistas de sus obras y no por su apogeo o caída, pero no por ello dejan de estar presentes en Rey en el mundo, pues el epílogo hace un pequeño esbozo del resto de la vida del boxeador, así como otros púgiles con los que comparte páginas en la obra.

En la vida de Muhammad Ali se entrecruzan todas las figuras clave de su época, desde activistas como Malcom X o Martin Luther King a artistas como Frank Sinatra o The Beatles, líderes políticos como Nkrumah, religosos como Elijah Muhammad… Hablar, por tanto, de Rey en el mundo no es hablar de la vida de un boxeador, sino de la historia de los propios Estados Unidos a través de uno de sus más controvertidos protagonistas.

Anuncios
2 comentarios leave one →
  1. Cris for president permalink
    12 diciembre 2010 4:45 pm

    David Remnick si fuese pintor sería una eminencia del puntillismo. Me parece impresionante cómo una sola persona puede recabar tantos datos y escribirlos todos en un libro precioso. Yo si tuviese que examinarte de este libro te pondría un 10 porque has captado muy bien la esencia!!!!

  2. Pablo Cantó permalink*
    12 diciembre 2010 7:14 pm

    Muchas gracias Cris 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: